¿Qué es hablar en lenguas?
Tabla de contenidos
- "Quisiera que todos hablen en lenguas"
- ¿Qué es hablar en lenguas?
- El inicio del hablar en lenguas
- Jesús da las palabras
- Hablamos secretos espirituales con Dios
- ¿Todos pueden hablar en lenguas?
- Oración y agradecimiento espiritual
- ¡No impidan el hablar en lenguas!
- ¿Qué te impide hablar en lenguas?
- Lo que NO es hablar en lenguas
- ¿Por qué deberíamos hablar en lenguas?
- ¿Cómo hablar en lenguas?
- Conclusión
1 Corintios 12:7-10 nos habla de 9 formas en que el poder de Dios y la presencia de Cristo se manifiesta entre los cristianos, entre ellas está el hablar en lenguas. En este estudio intentaré mostrar qué es y qué no es el hablar en lenguas y cómo comenzar a utilizar esta manifestación espiritual.
Lo que explicaré aquí es una conjunción de la enseñanza de las Escrituras, sumado a la propia experiencia y práctica en esta manifestación.
En principio, es importante comprender que es el deseo de Dios que todos los cristianos hablen en lenguas:
"Quisiera que todos hablen en lenguas"
El apóstol Pablo dice aquí que quisiera que todos hablen en lenguas pero más profeticen. Hay que entender que el contexto nos está hablando de lo que conviene en una reunión de creyentes.
El hablar en lenguas no tiene provecho para los que escuchan a menos que exista una interpretación, así que en una reunión no sería de mucho provecho para los demás.
Pero, para el provecho personal, veremos que es una manifestación muy importante y que ayuda muchísimo al creyente y a todo el Cuerpo de Cristo y por eso Pablo dice, por inspiración de Dios, que quisiera que todos hablen en lenguas.
¿Qué es hablar en lenguas?
La palabra "lengua" (en griego glossa) primordialmente denota la lengua como miembro físico del cuerpo, pero en sentido figurado se usa denotando un lenguaje o dialecto (tal como solemos hablar hoy nosotros).
La evidencia bíblica nos muestra que estos "lenguajes" no hacen referencia a una habilidad para hablar en varios lenguajes extranjeros (esto también lo hacen personas sin espíritu santo, normalmente denominados "políglotas"), sino que se trata de un lenguaje dado por Dios que no es comprendido por la persona que habla.
El hablar en lenguas es una manifestación del poder de Dios que no se menciona en el Antiguo Testamento. En la Biblia no vamos a ver que algún creyente del AT haya hablado en lenguas, esta manifestación es una nueva manifestación para la era cristiana, es el resultado de los logros de Jesucristo en la cruz.
El inicio del hablar en lenguas
Este es un relato de lo que sucedió el día de Pentecostés, luego de que Jesucristo ascendiera a la diestra de Dios. Un fuerte viento sopló en el lugar donde estaban, y ellos vieron lenguas repartidas "como de fuego". Hay que notar que no eran "lenguas de fuego", sino que eran "como fuego".
Es muy probable que esta haya sido una visión de Dios para confirmarles que el día tan esperado había llegado. Todas estas señales les indicaba a ellos que el día tan esperado había llegado, Dios había exaltado a Jesucristo, dándole toda autoridad y poder y señorío y dándole un nombre sobre todo nombre (Fil. 2:9-11; Ef. 1:21, 22) y a través de Él comenzaba con una nueva era para el ser humano, en el que cada cristiano podría pasar a formar un Cuerpo en Cristo y ser lleno de Su poder y autoridad, en una estrecha conexión con Él.
Los discípulos sabían que esto era inminente, y sólo debían esperar, este evento fue la clara señal de que ese día prometido había llegado ¡y no se tardaron en comenzar a manifestar el poder de Dios por medio de Cristo!
Jesús da las palabras
Este versículo no ha sido correctamente comprendido al no entender que Cristo, desde Hechos hasta Apocalipsis, muchas veces es llamado "el Espíritu". Este versículo nos está diciendo es que ellos, luego de recibir el don de espíritu santo comenzaron a hablar en lenguas según El Espíritu (Jesucristo) les daba que hablasen, o sea que es Jesús quien da las palabras a hablar. Jesús es llamado "el Espíritu" cuando se lo conecta con su acción espiritual en nosotros.
De aquí podemos entender que el lenguaje hablado es dado por Jesús por medio de nuestro espíritu.
Por eso es que los creyentes de tiempos anteriores no podían hablar en lenguas. Si las palabras las da Cristo, no es posible que esta manifestación sucediera antes de que Él fuera ascendido y conectado espiritualmente con el creyente. Pero ahora, por la conexión que tenemos con Cristo, ¡Él puede hablar a través nuestro!
Hablamos secretos espirituales con Dios
Donde dice: "nadie le entiende" debería decir: "nadie entiende". Ya hemos visto que hay ocasiones en que quien escucha sí entiende lo dicho en lenguas, este versículo en realidad señala que "nadie que habla entiende", o sea, que la persona que está hablando en lenguas no entiende qué es lo que está hablando. La palabra "hombres" refiere genéricamente al ser humano, o sea, que ninguna persona entiende.
La palabra "misterios" podemos traducirla, más correctamente, como "secretos espirituales". Lo que este versículo nos está transmitiendo es que quien habla en lenguas no habla a persona sino a Dios, por lo tanto, hablar en lenguas entraría en categoría de alabanza o de oración, no es predicación o enseñanza.
Cuando uno habla en lenguas está hablando secretos espirituales con Dios. Por lo tanto, hablar en lenguas son palabras dadas por Cristo y dirigidas a Dios ¡Es Cristo hablando a Dios a través nuestro!
¿Todos pueden hablar en lenguas?
El versículo 4 nos dice que el que habla en lenguas se edifica a sí mismo, y por esto Pablo dice que quiere que todos hablen en lenguas.
Recordemos que Pablo escribe por inspiración de Dios, así que es Dios mismo quien desea que todos los cristianos hablen en lenguas. Si bien la Biblia no nos dice específicamente que todos pueden hablar en lenguas, podríamos deducir que, si Dios desea que todos hablen en lenguas, es porque está disponible para todos, no obstante no todos hablan en lenguas, porque no todos creen para hacerlo.
Dios jamás va a forzar a alguien a creer o a hacer algo que no quiere hacer. En 1 Timoteo 2:4 leemos que Dios quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad, pero no todos los hombres son salvos y no todos conocen Su verdad ¿por qué? Porque Dios no fuerza a las personas a hacer lo que Él quiere.
La persona que se salva es porque acepta Su salvación, la persona que viene al conocimiento de Su verdad es porque desea conocer Su verdad y se esfuerza por conocerla, del mismo modo, la persona que habla en lenguas es aquella que cree para hablar en lenguas.
Oración y agradecimiento espiritual
Estos versículos nuevamente nos muestran que al orar en lenguas estamos orando espiritualmente, pero no entendemos lo que oramos. Aquí tenemos información adicional: podemos cantar con el espíritu, o sea, ¡cantar en lenguas!
En el contexto Pablo dice que hay que anhelar profetizar más que hablar en lenguas, porque está explicando cómo debe llevarse a cabo una reunión de cristianos. Así que, en una reunión es más provechosa la profecía, porque el hablar en lenguas no es comprendido por el resto, pero en la intimidad, el hablar en lenguas tiene muchos beneficios, es una oración perfecta, un agradecimiento completo ¡Es Cristo hablando a Dios a través nuestro!
Aquí vemos que a través del hablar en lenguas también bendecimos a Dios y damos gracias bien a Dios. Por eso el apóstol Pablo luego dice:
¡No impidan el hablar en lenguas!
Mucho se ha polemizado sobre el hablar en lenguas y su validez en estos días, la Biblia nos dice que Dios quiere que todos hablan en lenguas, Pablo alienta a estos cristianos a orar más en una lengua, diciéndoles que él agradecía que estaba hablando más en lenguas que todos los demás, e incluso ordena no impedir el hablar en lenguas.
El Diablo es el padre de mentiras (Juan 8:44) y ha mentido, y miente al cristianismo, haciéndole creer que el hablar en lenguas es una manifestación que dejó de existir, o que es un don para muy pocos, o que se requiere gran santidad para obtenerlo, o que alguien podría maldecir a Dios hablando en lenguas. Incluso intenta falsificar esta manifestación a través de personas que son manipuladas por espíritus diabólicos. Él miente de muchas formas porque sabe cuánto bien puede hacer el hablar en lenguas al cristiano, sabe que los cristianos podemos ser enormemente edificados a través del hablar en lenguas y eso no es bueno para sus planes.
Para hablar en lenguas no se requiere de perfecta santidad, sino de fe para comenzar a hablar. El hablar en lenguas no ha cesado, miles de creyentes en el mundo hablamos en lenguas en estos tiempos y podemos testificar de cómo nos edifica y fortalece espiritualmente.
Dios no ha perdido Su poder, Dios es el mismo hoy que hace miles de años, Jesús es el mismo hoy que en el día de su resurrección en poder, y el poder de Dios por medio de Cristo está tan disponible hoy como en el primer siglo, sólo requiere que tengamos fe, que creamos en la Palabra que nos ha dejado y comencemos a hablar.
¿Qué te impide hablar en lenguas?
Como dije previamente, el Diablo es el padre de mentiras, el maestro del engaño y ha creado varios argumentos por los cuales engaña a los cristianos para que no quieran hablar en lenguas. A continuación veremos algunos de esos argumentos para desenmascarar la mentira con la Palabra de Dios.
1. El hablar en lenguas fue un don dado en el primer siglo para evangelizar
Este argumento surge de malinterpretar lo que sucedió en Hechos 2:5-11
Lo que vemos aquí es que al hablar en lenguas los discípulos estaban hablando "las maravillas de Dios" y muchos de los presentes estaban comprendiendo lo que ellos decían.
Al leer esto muchos creen que los discípulos estaban hablando en diferentes dialectos humanos al hablar en lenguas y que estas lenguas Dios las dio para evangelizarlos. Sin embargo, si prestamos atención al contexto y lo razonamos correctamente, nos daremos cuenta qué fue lo que realmente sucedió.
El versículo 13 nos dice que algunos se burlaban diciendo que estaban "llenos de vino nuevo", en otras palabras, los tomaron como borrachos. Esto nos da a entender que estas personas no estaban entendiendo lo que los discípulos estaban hablando y por eso los tomaron por borrachos.
Entonces, si un grupo de personas sí entendía y otro grupo no ¿qué es lo que estaba sucediendo? Lo que estaba sucediendo es que Dios dio la capacidad de comprender las lenguas a los creyentes, mientras que los incrédulos no entendían nada. En el día de Pentecostés, no sólo los apóstoles, sino todos los que ya creían en Jesús como Señor recibieron el don de espíritu santo y, a causa de esto, Dios energizó en ellos (a modo excepcional) la interpretación de lenguas, de modo que todos los creyentes entendían lo que los discípulos decían, pero el resto no.
El hablar en lenguas no fue para "evangelizar" a incrédulos, sino para que los creyentes supieran que había llegado el día prometido por Jesús en que recibirían el don de espíritu santo.
En Hechos 10:44-46 podemos ver cómo cuando Pedro habló la Palabra a Cornelio y su familia, en el mismo momento que creyeron comenzaron a hablar en lenguas; también en Hechos 19:6 vemos que luego que Pablo orara por un grupo de creyentes, ellos pudieron recibir el espíritu santo en manifestación y comenzaron a hablar en lenguas y profetizar.
El hablar en lenguas era de las primeras manifestaciones en hacerse evidentes en los que recibían a Jesús como Señor, porque esto es lo que Dios quiere, que todos hablemos en lenguas. Pero el Diablo ha sido efectivo con sus mentiras y hoy en día las personas no creen en el hablar en lenguas o le tienen miedo, y por eso hay tantos cristianos que aman a Dios pero no están hablando en lenguas.
Queda claro, por el mismo testimonio de las Escrituras, que el hablar en lenguas nunca fue para evangelizar y, como ya vimos, Pablo mismo dijo que el que habla en lenguas habla a Dios y no a las personas.
2. El hablar en lenguas fue para el primer siglo y ha cesado
Este argumento se basa en una mala interpretación de otro pasaje de las Escrituras:
Ya di una explicación más completa de este pasaje en mi artículo ¿Vino ya lo perfecto?, pero veremos un resumen de los argumentos para darnos cuenta del error que encierra.
Algunos suelen enseñar y creer que "lo perfecto" se refiere a la Biblia misma, que al estar completa ya no iba a ser necesarias las profecías y las lenguas, pero esto es otra de las mentiras que el Adversario, el Calumniador, ha logrado infiltrar en el cristianismo.
No hay nada en el contexto, ni cercano, ni remoto, que nos haga pensar que "lo perfecto" se refiere a las Escrituras, eso es sólo especulación. Sin embargo, el contexto nos da una pista de a qué se refiere "lo perfecto":
Pablo está hablando aquí del tiempo en que estemos "cara a cara" con el Señor. En ese tiempo seremos seres perfectos y podremos entender el plan de Dios y la voluntad de Dios con total claridad. Así que "lo perfecto" se refiere a aquél momento.
En aquél tiempo es que las lenguas, las profecías y el conocimiento se acabarán, hasta ese momento, todas estas manifestaciones espirituales de Dios seguirán existiendo. Cuando conozcamos plenamente a Dios, no van a ser necesarias todas estas manifestaciones, pero en el presente las necesitamos, porque necesitamos la guía de Dios y la ayuda de Dios para nuestras vidas.
Pero también tenemos otra pista de qué es "lo perfecto". La palabra griega traducida "perfecto" es teleios. Al estudiar esta palabra griega, vemos que jamás se usa en referencia a las Escrituras, el argumento de que "lo perfecto" es la Biblia completa no tiene ningún sentido ni aval bíblico. Ahora bien, entre los usos de teleios, tenemos un versículo que encaja perfectamente con lo que vengo exponiendo:
Donde dice "hombre de plena madurez", las palabras "plena madurez" son en griego teleios. Nos está hablando de una madurez o perfección que tendremos cuando seamos de "la medida de la estatura de la plenitud de Cristo". ¿Y cuándo es que seremos como Cristo mismo? ¡En la era venidera! (1 Juan 3:2).
Así que el argumento de que el hablar en lenguas y otras manifestaciones han dejado de existir se cae por completo y podemos ver que hasta que no seamos como Cristo mismo, en la era venidera, vamos a necesitar de todo este poder de Dios para ser edificados y guiados.
3. Quizá estemos maldiciendo a Dios
Hay quienes temen al hablar en lenguas, porque al no saber lo que están diciendo, piensan que podrían hablar algo contra Dios o Jesús. Pero la Biblia nos dice lo siguiente:
Comparados con la bondad de Dios, todos somos "malos", no obstante, un buen padre humano, jamás le daría a su hijo algo dañino. Yo jamás engañaría a mi hijo para darle algo que lo dañe, sobre todo si se acerca a mí con interés genuino, queriendo que le ayude ¿Cómo podríamos pensar que Dios nos daría algo malo o dañino? Dios no nos va a engañar jamás, jamás dará algo dañino a un hijo Suyo que le está pidiendo Su bendición, por lo tanto, Dios no nos va a dar una manifestación falsa que nos guíe contra Su voluntad.
Además, el apóstol Pablo dijo:
La palabra "anatema" significa "maldito" o "digno de destrucción". Este versículo nos está diciendo que nadie puede maldecir a Jesús si está hablando por medio del espíritu de Dios. Así que es imposible que al hablar en lenguas maldigamos al Señor.
La única forma en que se manifieste algún tipo de lenguas contrarias a Dios es que en lugar de aceptar a Jesús como Señor una persona se acerque a un ídolo o demonio. Magos, hechiceros, espiritistas, los que hacen control mental o invocan demonios podrían llegar a manifestar algo parecido al hablar en lenguas, pero ellos no tienen espíritu de Dios, así que sus lenguas son falsas. Pero si Jesús es nuestro Señor, estamos con el Dios verdadero y Él jamás dejará que recibamos una manifestación engañosa o falsa.
4. Es un don sólo para algunos creyentes
Dios da muchos dones que son únicos y que dependen de Su gracia y voluntad, pero en cuanto al hablar en lenguas, ya vimos que dice que quiere que todos hablen en lenguas.
El hablar en lenguas es una manifestación del don de espíritu santo, toda persona que hizo a Jesús Señor tiene este don de espíritu santo y, por lo tanto, tiene la capacidad potencial de hablar en lenguas.
El hablar en lenguas fue la primera manifestación de poder evidenciada en las personas que creían en Jesús como Señor en el primer siglo. Lamentablemente, la doctrina se fue corrompiendo y muchos cristianos dejaron de creer que podían hablar en lenguas.
Aún entre creyentes sinceros y de buen corazón oímos decir que el hablar en lenguas es un don para muy pocos y muchos creen que ellos no recibieron ese don. Pero la realidad es que todos los cristianos pueden y deberían hablar en lenguas, sólo tienen que creer y comenzar a hablar.
Lo que NO es hablar en lenguas
1. No es balbuceo y sonidos extraños
El hablar en lenguas, aunque no lo podamos entender, es un lenguaje, con palabras espirituales, pero con coherencia. No se trata de repetir una sílaba como un tartamudo, no se trata de un balbuceo, o un ruido incoherente y molesto.
2. No es incontrolable
El hablar en lenguas está bajo el control de quien habla, Dios no "posee" a las personas. Nosotros elegimos cuándo comenzar y cuándo terminar el hablar en lenguas.
Al principio puede que sólo nos salgan algunas sílabas, hasta que logramos fluidez, pero nosotros somos los que iniciamos y detenemos el hablar en lenguas, no es un acto involuntario, ni tampoco es una repetición monosilábica. Si en tu reunión ves a alguien hacer ruidos raros, o repetir la misma sílaba una y otra vez, esa persona no está hablando en lenguas, está siendo engañada y quizá engañando a los demás.
3. No es habilidad para los idiomas
Por otro lado, el hablar en lenguas no es habilidad para aprender un idioma. Ya vimos que quien habla en lenguas no entiende lo que dice.
4. No es repetir lo que otro habló
Hablar en lenguas tampoco es la repetición de lo que otra persona habló en lenguas. Hay falsos predicadores que para engañar memorizan algunas frases que escucharon de otros que genuinamente hablan en lenguas y las repiten en medio de un discurso u oración para hacer creer a la audiencia que están hablando en lenguas.
En realidad, si se siguen las instrucciones de 1 Corintios 14, el hablar en lenguas debe usarse para la edificación personal y no para intercalarlas en un discurso intentando hacerse ver más "espiritual" por poder hablar en lenguas.
El hablar en lenguas genuino es una manifestación de poder con grandes beneficios, por eso también el Adversario, el Diablo, busca con falsificaciones para que los cristianos se confundan y no quieran hablar en lenguas. No obstante, el que realmente tiene a Dios en Su corazón, si se instruye correctamente, ora a Dios por sabiduría y cree en lo dicho en la Palabra, podrá en poco tiempo hablar en lenguas y recibir toda la edificación que trae esta manifestación espiritual.
¿Por qué deberíamos hablar en lenguas?
Como vimos previamente, hablar en lenguas es una oración en espíritu, es una oración que nos edifica internamente. En 1 Corintios 14:2 Pablo dijo que el que habla en lenguas habla a Dios y habla "misterios", o sea, secretos espirituales. Luego, en el versículo 4, dijo que el que habla en lenguas se edifica a sí mismo. Más adelante, Pablo dice que al orar en lenguas ora el espíritu:
Entonces podemos decir que orar en lenguas es lo mismo que orar en espíritu, y la Biblia nos dice lo siguiente:
Una traducción de estos versículos más ajustada al texto griego sería así:
Aquí la "espada del espíritu" es una declaración de Dios que se recibe por medio de estar orando con toda clase de oración. Cuando estamos en medio de una batalla espiritual, necesitamos la palabra de Dios para esa situación, pero esa palabra no se trata de un versículo de la Biblia, sino de la revelación de Dios sobre qué hacer o decir en un momento determinado, y esta revelación la recibimos a través de la oración. Si queremos tener la guía de Dios para nuestras vidas necesitamos orar con toda clase de oración y aquí específicamente se nos dice que oremos en espíritu. Además, al orar en lenguas estamos "alertas" y pidiendo por todos los santos.
En Romanos Pablo dice:
Aquí hay varios puntos que se pierden con la traducción, nuevamente voy a dar una traducción propia que se ajusta más al texto griego:
El "no" del versículo 26 lo puse en mayúsculas porque en el texto griego es ou, que es un "no" absoluto. Lo que nos está diciendo estos versículos es que nosotros realmente no comprendemos cómo orar correctamente, hay muchas necesidades que ni sabemos que tenemos y muchas cosas por las cuales orar las cuales no podríamos abarcar en una oración con el entendimiento. Pero cuando oramos en lenguas, la oración proviene de Jesús (el Espíritu).
Él sí sabe perfectamente lo que nosotros necesitamos y lo que necesitan todos los demás hermanos cristianos, por lo tanto, cuando oramos en lenguas estamos orando por necesidades propias y de los demás que ni siquiera conocemos.
Aquí la palabra "edificándoos" en el griego es una forma gramatical que es el presente continuo, indica una acción que se continúa en el tiempo, podríamos traducirla como "sigan edificándose" o "continúen edificándose". Y nos está diciendo que por medio de orar en espíritu santo (o sea, orar en lenguas) estaremos continuamente edificándonos en la fe. Así que, ¡orar en lenguas también nos ayuda a crecer en la fe!
Vimos que la Biblia en Efesios nos dice que oremos con toda clase de oración y aquí nos dice que oremos sin cesar, o sea, que oremos continuamente y tanto como podamos. Muchas veces nos vamos a encontrar que al orar se nos acaban las palabras, no sabemos qué más decir o por qué cosas orar, pero si nos acostumbramos a hablar en lenguas, podemos estar horas orando y las palabras no se acaban. No sabemos lo que decimos, pero sabemos que estamos orando por necesidades propias y de los demás, que estamos dando gracias bien a Dios, que estamos edificándonos internamente, que estamos aumentando nuestra fe y confianza en Dios, que al orar en lenguas permitimos que Cristo energice en nosotros una oración perfecta.
¿Cómo hablar en lenguas?
Hablar en lenguas es muy sencillo, lo único que hay que hacer es comenzar a pronunciar palabras con la fe puesta en que el Señor está operando en nosotros Su poder. En otras palabras, ¡nosotros comenzamos a hablar y Él se encarga del resto! ¡Es así de simple! Las trabas están en nuestros miedos o prejuicios.
Leer la Biblia, orar a Dios por sabiduría y estar en contacto con otros creyentes que hablan en lenguas puede ayudarte a animarte a dar el paso inicial, y una vez que comiences te darás cuenta que no es algo difícil.
Al principio quizá sólo te salgan unas sílabas, ya que, como toda actividad en la vida, no sale perfecto en el primer intento. No te desalientes, hay que seguir hablando diariamente y llegará el momento en donde se vuelva como un segundo idioma.
Podrás hablar en lenguas mientras caminas, mientras viajas, mientras haces otras actividades, se vuelve algo muy natural, pero, a la vez, muy poderoso, porque cuando se vuelva algo habitual, estarás edificando tu fe y tu espiritualidad continuamente, lo cual te llevará a estar más y más preparado o preparada para entender mejor la Palabra, entender tu llamado y función en el Cuerpo y para usar todos los dones que Dios te ha dado.
Conclusión
Entonces, podemos resumir que al hablar en lenguas estamos hablando palabras procedente de Cristo y dirigidas a Dios, las cuales conforman una oración, alabanza o bendición a Dios y que edifican internamente al creyente que está operando esta manifestación, a la vez que está orando por necesidades propias y de otros cristianos.
El que habla en lenguas no entiende lo que dice y Dios desea que todos hablen en lenguas, por tanto, todos los que han aceptado a Jesús como Señor tienen la habilidad para hacerlo, sólo necesitan la instrucción y la fe necesaria para hacerlo.
Si bien en algunos casos Dios ha dado un "impulso" a las personas para hablar en lenguas (como en el día de Pentecostés), el hablar en lenguas no es algo forzado o involuntario, sino que cada uno comienza a hablar cuando quiere y para cuando lo desea. Dios jamás da piedra por pan (Mateo 7:9), así que, si estamos buscando a Dios y creyendo en Cristo, no debemos temer de recibir una falsa manifestación de parte de Dios.
Cuando verdaderamente comprendemos cuán bendito es este nuevo lenguaje dado por Dios, el deseo de hablar en lenguas es tan grande que lo difícil es mantenernos callados.
En resúmen:
QUÉ ES HABLAR EN LENGUAS:
- Es un lenguaje espiritual disponible para todos los que tienen espíritu santo.
- Es una oración a Dios para pedir o agradecer. Es Jesús orando espiritualmente a través nuestro.
- Es voluntario, comenzamos y paramos cuando queremos.
- Las palabras son dadas por el Espíritu.
- Es un lenguaje que no entendemos.
- Es hablar secretos espirituales con Dios.
QUÉ NO ES HABLAR EN LENGUAS:
- No es balbuceo, zumbido, tartamudeo, repetición de una sílaba.
- No es para evangelizar.
- No es involuntario
- No son palabras copiadas de otros que hablan en lenguas.
- No es habilidad para aprender o hablar idiomas.
BENEFICIOS DE HABLAR EN LENGUAS:
- Nos edifica espiritualmente.
- Oramos por necesidades propias y de otros creyentes, aún de aquellas que no conocemos o entendemos.
- Nos edifica en la fe.
- Nos provee de la guía e instrucción de Dios ante una batalla espiritual.
- Es "dar gracias bien". Con esto alabamos a Dios de un modo perfecto.
Notas finales
La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia.
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