Hasta el tiempo presente muchos cristianos creen que Dios va a responder
sus oraciones si se quedan unas horas sin comer. Pero este tipo de
prácticas no son requeridas por Dios, Dios mira nuestro corazón y lo
que requiere de nosotros, para responder nuestras oraciones, no es que
estemos horas sin comer, sino que hagamos Su voluntad.
Y esto no es nuevo, lo dijo Dios antiguamente por medio del profeta
Isaías:
Dios no se ve conmovido por nuestros intentos externos de mostrar
devoción, el verdadero ayuno que Dios requiere de nosotros es que
hagamos Su voluntad, que andemos en justicia, que ayudemos a los
hermanos, que sirvamos a los demás conforme a nuestra función en el
Cuerpo de Cristo.
El versículo 9 lo deja bien en claro, no es a través de horas sin comer
que Dios va a responder nuestras oraciones, sino cuando andamos en Su
voluntad.
El ayuno de comida, bien programado tiene beneficios a nivel físico,
pero no a nivel espiritual. Si buscamos la ayuda de Dios, debe ser en
oración, pero también en un esfuerzo constante por hacer Su voluntad.
Si una persona o un pueblo está lleno de maldad, no importa cuánto ore,
Dios no va a concederle sus peticiones, Dios no va a darle salud a un
enfermo que, al recuperarse, va a usar su energía renovada para dañar a
otros; Dios no va prosperar a alguien que luego usará sus recursos para
hacer el mal. Por supuesto, Dios muchas veces sana y bendice a personas
que han hecho lo malo, pero lo hace cuando se arrepienten y Dios muestra
Su amor dándole una nueva oportunidad.
Pero a Dios no vamos a engañarlo con actos externos, no vamos a
emocionarlo con la aflicción de nuestro estómago, o con "lágrimas de
cocodrilo" o con una oración "hiper emotiva". Si queremos conmover a Dios, dispongamos nuestro corazón a quitar de nuestra vida el pecado y servirle, sirviendo a nuestros hermanos en Cristo y predicando el
evangelio a todo el que podamos.
Notas finales
La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia.
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