¡Alégrate por las injusticias que sufres! ¡Tienen recompensa!

Muchas veces sufrimos angustia o dolor a causa de nuestras malas decisiones, pero también nos puede suceder que suframos injustamente, que a pesar de haber intentado hacer las cosas bien, las personas se pongan en nuestra contra, o las situaciones de la vida se tornen muy duras y no sabemos por qué.

Estas injusticias nos frustran y puede llegar a desanimarnos y llevarnos a preguntar cómo es que hay gente que es deshonesta, malvada, perezosa, maleducada, insensible, etc., y que parece que todo en la vida les sale bien. Asaf fue un hombre al que le pasó esto mismo y lo cuenta en el Salmo 73, él tuvo envidia de aquellos injustos a los que todo les iba bien, pero entendió luego que el fin de ellos será la destrucción.

No obstante, aun sabiendo que los injustos y malvados serán castigados y destruidos por Dios, mientras que los que hemos creído en Jesús vamos a vivir para siempre en Su reino, de todos modos, nos preguntamos por qué es que, queriendo hacer la voluntad de Dios, muchas veces todo parece salir mal. ¿Por qué, si Dios es todopoderoso, permite que recibamos trato injusto? Y la clave está en la recompensa.

Dios es justo, y no puede recompensar a alguien por no haber hecho nada. Dios nos recompensará por nuestro trabajo hecho para Él, pero, como estamos en un mundo caído, muchas veces la obra para Dios requiere que seamos víctimas de diferentes injusticias.

En Mateo 5:10 al 12 Jesús dijo:

Por supuesto, nadie se alegra de sufrir persecución y opresión, pero si esto nos pasa por hacer la voluntad de Dios, Jesús dijo que nuestra recompensa será grande, ¡y ese es el motivo del gozo!

Nuestro gozo consiste en que cada injusticia que sufrimos haciendo la voluntad de Dios tendrá una recompensa de parte de Dios en el futuro.

La mayor injusticia la recibió Jesús, dando su vida para pagar nuestros pecados, pero también obtuvo la máxima recompensa, siendo exaltado hasta lo sumo. Nosotros tenemos que tomar su ejemplo, sabiendo que lo que podamos padecer para ayudar y edificar a otras personas, nos será recompensado abundantemente por Dios.

Entendiendo estas cosas, podremos decir, como el apóstol Pablo:


Notas finales

La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia.

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