¿Cuál es la imagen de Dios en el ser humano?
Mucho se ha dicho y teorizado sobre cuál es la parte del ser humano que fue hecha a "imagen" de Dios. Sabemos que nadie ha visto a Dios (1 Jn. 4:12). Dios es espíritu y pertenece a un plano más allá de nuestros 5 sentidos. Así que la "imagen" de Dios en el ser humano no puede ser algo físico, tiene que ser otra cosa.
Algunos teólogos y maestros bíblicos han propuesto que como Dios es espíritu (Juan 4:24), entonces la imagen de Dios creada en el ser humano es espíritu. Que el ser humano tiene un espíritu creado a imagen y semejanza de Dios. Yo creí esta explicación durante mucho tiempo, pero ahora entiendo que esto no es así.
Dios es espíritu y nosotros como seres humanos tenemos un espíritu que nos conecta con Él, eso es cierto, pero ¿es nuestro espíritu "semejante" al de Dios? ¿Acaso tenemos el poder y sabiduría de Dios? ¿Somos omnipresentes como Él? ¿Podemos percibir, ver o conectarnos con otros espíritus como lo hace Dios? Claramente, nuestros atributos espirituales distan mucho de ser los de Dios, así que nuestro espíritu no es imagen y semejanza de Su Espíritu.
En Génesis 9, Dios dice a Noé:
Observemos que vincula a la pena de muerte para el asesino con la "imagen de Dios" en el ser humano. ¿Por qué dice esto Dios aquí? Ya lo veremos un poco más adelante, pero lo interesante es notar que esta imagen de Dios no se perdió en la caída de Adán y Eva, como algunos piensan, aquí Dios está hablando a Noé, diciendo que el ser humano fue creado a Su imagen, algo de esa imagen de Dios estaba todavía presente en el ser humano.
¿Y qué otros atributos tiene Dios? Dios es "fuego consumidor" (Hebreos 12:29), esto significa que Él va a destruir a todos los malvados, por supuesto, nosotros no tenemos ese poder. Dios es todopoderoso, pero nosotros no; Dios es perfecto, nosotros no. No obstante, hay dos características en Dios que sí están presentes en el ser humano:
Dios es luz y la Biblia también nos dice que nosotros somo "luminares" en este mundo:
Aquí podemos ver un atributo de Dios que es replicado en el ser humano. No obstante, la Biblia nos dice que en Dios no hay ningunas tinieblas, pero en los seres humanos sí, ninguno de nosotros es perfectamente justo (Ro. 3:10).
Pero ¿Qué quiere decir que Dios es "luz"?
La luz, en su definición en física, es una radiación electromagnética que puede ser percibida con los ojos. Pero Dios no puede ser visto (1 Jn. 4:2). Así que, cuando se dice que Dios es "luz", no se está hablando de un fenómeno físico visible, sino que es una figura que representa algo más, pero ¿qué representa?
Aquí Juan nos dice que Dios es amor. Dios es luz y Dios es amor, ambas cosas, en realidad, son sinónimas. La "luz" representa ese amor inmenso, puro y sin contaminación que tiene Dios. Cuando la Biblia nos dice que Dios es luz y no tiene ningunas tinieblas, nos está diciendo que Él es perfecto amor y no hay nada de maldad en Él. Así que "luz" y "amor" podemos tomarlas como dos formas de decir lo mismo. Y no es casual que justamente Juan hable de estas dos cosas de forma casi intercambiable:
Andar en luz es tener comunión con Dios y no andar en pecado.
Ahora nos dice que en que anda en luz es el que AMA al hermano.
¿Pueden ver la perfecta relación entre la luz y el amor? Dios es luz y Dios es amor, por eso, quien anda en luz, anda en amor. Por consiguiente, ser "luminares" en el mundo es andar en amor, es conducirnos en este mundo siendo representativos del amor de Dios.
En el capítulo 2 Juan nos dijo que el mandamiento nuevo consiste en andar en luz y amar a nuestro hermano, luego dice que el mandamiento es que creamos en Jesús y que nos amemos unos a otros. Claramente luz y amor son una misma cosa.
Por consiguiente, si Dios es luz y es amor y se nos pide que seamos "luminares" y andemos en amor ¿cuál es la imagen de Dios que Él creó en nosotros? ¡Es la capacidad de amar!
¡Dios nos creó para amar y ser amados! ¡Dios nos creó para ser "luz" como Él es luz! ¡Esa es la "imagen y semejanza" de Dios en nosotros!
Por eso el apóstol Pablo dijo:
El "viejo hombre" en este contexto, representa al andar de pecado, y el "nuevo hombre" representa al Cuerpo de Cristo y el andar conforme a la voluntad del Señor. En la medida que nos deshacemos del pecado y amamos con el amor de Dios ¡nos renovamos conforme a Su imagen!
El pecado, soberbia y egoísmo que hay en nosotros es "imagen y semejanza" del Diablo, que es homicida desde el principio y "padre de mentira" (Jn. 8:44). Nosotros tenemos algo de su imagen desde la caída de Adán, pero también conservamos la imagen de Dios, con la capacidad de amar y ser luz. ¿A quién queremos parecernos más?
Si queremos honrar a Dios y parecernos cada día más a nuestro Padre celestial, tenemos que hacer morir lo carnal y terrenal en nosotros, tenemos que "matar" eso que nos hace parecidos al Adversario y procurar cada día ser más como Dios, nuestro Padre celestial.
Notas finales
La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia.
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