¿Cómo evalúas a otras personas? ¿Cómo lo hacía Jesús?

Por supuesto, no vamos a comparar nuestra situación, ni la vida de nadie, con la de Jesús, porque él fue único, no obstante, lo que vemos es que siempre hay personas que buscan la forma de denigrar el trabajo de otros que quieren edificar.

Jesús usa los ejemplos de la música festiva y de duelo, mostrando que hay gente que no quiere participar en nada que haga el otro y siempre va a encontrar algo malo en el trabajo de otros para así no participar.

A Juan el bautista lo criticaban porque no tomaba ninguna bebida alcohólica, y no comía ciertos alimentos que el resto sí. Esa misma gente, luego criticaba a Jesús porque sí bebía vino y comía otro tipo de comidas, y lo criticaban por acercarse a los pecadores a predicarles.

Ellos estaban criticando las "formas" de Juan y Jesús, pero no podían probar que estuvieran haciendo nada realmente malo. No es que encontraron fallas que realmente los descalificara como ministros de Dios, sólo buscaban excusas para no seguir su doctrina.

1 Tesalonicenses 5:21 nos alienta a examinar todo y retener lo bueno, pero hay gente que examina todo para encontrar qué criticar y denigrar el trabajo de otro y luego descarta lo bueno que podría recibir de ese trabajo.

No estoy contra todo tipo de críticas, las críticas pueden ser constructivas, si me señalan un error y me lo fundamentan, me dan la oportunidad de hacer un cambio, o de reflexionar sobre un asunto y mejorar. Creo que las críticas bien dirigidas son realmente buenas para el desarrollo y crecimiento.

Los necios desechan a quien le señala el error y les quiere enseñar y, muy frecuentemente, responden con burlas o ataques personales en lugar de admitir un error o fundamenta por qué creen no estar en un error.

Generalmente este tipo de personas no está dispuesto a escuchar ni a debatir respetuosamente los puntos de diferencia para llegar a un mejor entendimiento de un asunto, sino que sólo buscan imponer sus ideas, por lo cual, lo mejor que podemos hacer, es alejarnos de este tipo de personas:

En general, no hay ningún provecho en conversar o debatir con personas necias, soberbias y jactanciosas, quien cree que está en la cima de una montaña, ya no subirá más. Pero los que buscamos crecer en conocimiento, entendimiento y sabiduría, tenemos que ser humildes, estar dispuestos a oír los argumentos de los demás y a corregir nuestros errores si alguien los señala con respeto y fundamentos.

Si aprendemos a amar a quien nos corrige, crecemos mucho más. Si atacamos o nos burlamos del que nos señala un error, limitamos nuestro propio crecimiento.

Por otro lado, tampoco tenemos que ser de las personas que critican por criticar, con el objetivo de denigrar el trabajo de otro, o simplemente mostrar que tenemos más conocimiento de algo. Si vamos a hacer una crítica, que sea constructiva, fundamentada y respetuosa, pensando en cómo ayudar a la otra persona y no en derribarla.

También tenemos que tener en cuenta que Jesús expuso a quienes con un corazón de maldad estaban manipulando las Escrituras para obtener una ganancia deshonesta. Así que, también es necesario que expongamos este tipo de accionar, pero nunca juzgando apresuradamente.

Otro error común es hacer un juicio de valor sobre una persona tan sólo porque piensa distinto. Si yo enseño algo que a otro no le gusta, entonces paso a ser un "hereje", "falso maestro", "mala persona", "hijo del Diablo", "uno sin espíritu", "incrédulo", "mentiroso", etc. La Biblia dice que el Diablo es el Acusador, y cualquiera que lanza acusaciones apresuradas y sin fundamento, está haciendo la obra del Acusador, no de Dios. Así que, si hay que calificar la condición moral de alguien, lo mejor será que tengamos evidencias, una diferencia de opinión no es prueba de una mala intención.

Una cosa es un falso maestro, que está a propósito manipulando el mensaje y siendo deshonesto y otra cosa es alguien que, desde la ignorancia, está promoviendo una doctrina errónea. El que está en error, pero ama la verdad, va a aceptar la corrección y hacer el cambio necesario. El que es deshonesto y busca una ganancia personal, no va a reconocer su error, o lo reconocerá cuando esté acorralado, hará siempre lo que más convenga a su prestigio, economía o autoridad.

Así que, tengamos en cuenta estas cosas, para poder ser un poco más sabios a la hora de evaluar a otras personas y aprender a relacionarnos entre creyentes de modo que mejor podamos edificarnos unos a otros.


Notas finales

La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia.

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