El arrebato y las dos resurrecciones
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Existe, entre muchos cristianos, una confusión en cuanto al arrebato de la Iglesia y las resurrecciones mencionadas en la Biblia. Apocalipsis 20:5 nos dice que la "primera resurrección" se producirá luego de los tiempos de tribulación, por lo cual muchos cristianos sostienen que no puede haber una resurrección y arrebato previo a la tribulación, de hecho, muchos creen que ni siquiera habrá un arrebato.
Intentaremos ver diferentes detalles que nos dan las Escrituras para entender bien cuáles serán los sucesos futuros y su orden en cuanto a las resurrecciones y juicios de Dios.
Las dos "resurrecciones"
Aquí vemos que Jesús menciona dos resurrecciones, una que es "de vida" y otra "de condenación".
En este otro versículo se habla de "resurrección de justos e injustos".
Jesús aquí también menciona una resurrección de "justos" en donde éstos serán recompensados por sus buenas obras.
David nos dice que los "impíos" y "pecadores" no van a levantarse en el juicio y congregación de los justos. La palabra "levantar" es figura de resurrección, y está hablando de lo mismo que habló Jesús, de una resurrección y juicio para los "justos" y otra para los "pecadores".
Estas dos resurrecciones tendrán lugar luego del período de tribulación mencionado en Apocalipsis. Luego de que Jesús venga a la Tierra y la conquiste (Ap. capítulos 16 al 19), en el capítulo 20 de Apocalipsis leemos:
Como podemos ver, la "primera resurrección" de la cual habló Jesús y también David se produce después del tiempo de tribulación relatado en Apocalipsis y antes del reino milenario (tiempo en el que Jesús reinará 1000 años sobre la Tierra).
Aquellos que sean resucitados en esta primera resurrección, reinarán con Jesús durante los 1000 años de su gobierno en la Tierra y tendrán vida perpetua.
Aquí se relata la segunda resurrección, en donde vemos que todos son juzgados según sus obras y muchos de ellos serán lanzados al lago de fuego, que es la muerte segunda, esta segunda muerte es la muerte definitiva, la completa aniquilación. La Biblia llama a esta segunda resurrección la "resurrección de los injustos" porque aquí serán resucitados todos los impíos y pecadores de todos los tiempos. Habrá algunas personas que podrán entrar en el reino final, pero en este caso será la minoría, la mayoría serán personas "injustas".
A la primera resurrección, Jesús también la llama "la resurrección del día final":
Marta creyó en estas palabras de Jesús y, cuando Lázaro murió, dijo lo siguiente:
Parece claro que Jesús llama "día final" al tiempo final de la era de gobierno del ser humano. Justo al final de la tribulación es que Jesús va a resucitar a todos los "justos", pero el resto será resucitado al final del reino milenario.
El arrebato
Puesto que la Biblia nos menciona dos resurrecciones, siendo la primera luego de la tribulación, esto pone en duda la doctrina del arrebato previo a la tribulación. No obstante, el apóstol Pablo nos muestra claramente que habrá una reunión de creyentes con el Señor previo a la tribulación:
Notemos que el apóstol Pablo habla aquí de "nosotros que vivimos" y dice que "no precederemos a los que durmieron". Esto significa que habrá creyentes vivos que se reunirán con Jesús en el cielo, pero que estos no van a preceder a los que "durmieron", o sea, habrá un grupo de creyentes muertos que resucitarán antes que los arrebatados.
"Los muertos en Cristo" se refiere a aquellos que han muerto habiendo creído en Cristo como Señor. Estos muertos son los que primero serán resucitados y arrebatados, luego los creyentes que aún estén vivos serán transformados en inmortales y reunidos con Jesús en el cielo.
El problema que se genera aquí es que se habla de una "resurrección", pero, de ser así, esta sería una resurrección previa a la "primera resurrección" que hemos visto en Apocalipsis y esto es lo que causa confusión. Claramente, la "primera resurrección" no es verdaderamente la "primera", porque el primero en resucitar para vida perpetua fue Jesús, así que, técnicamente, la "primera resurrección" fue la de Jesús.
¿A quién se dirige Juan en Apocalipsis?
Es preciso comprender que Apocalipsis trata específicamente con gente de Israel y promesas que Dios les hizo y aún le quedan por cumplir.
Pablo aquí nos dice que hay un "endurecimiento en parte" en el pueblo de Israel (como conjunto) y que esto sucederá "hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles". Esto quiere decir que hay una cantidad de gentiles (de gente no israelita) que tiene que entrar en el reino y luego vendrá el tiempo en que Israel, en conjunto, va a creer en Dios y en Jesús como el Señor. ¡De esto trata Apocalipsis!
Noten que habla de aquellos que "dicen ser judíos y no lo son" ¿dónde está el Cuerpo de Cristo aquí? ¿Dónde está la "Iglesia de Dios"? ¿Por qué habla de "judíos" y no de "cristianos" o de "hijos de Dios"? Es claro que Apocalipsis no está dirigido a cristianos, es una carta para gente del futuro, con condiciones diferentes a las nuestras hoy.
Noten que se habla de 144.000 sellados de las tribus de Israel, no de cristianos, no de hijos de Dios ¡de Israel!
Así que el libro de Apocalipsis tiene el cumplimiento de promesas hechas a Israel, entre esas promesas, ellos esperaban las dos resurrecciones, de justos e injustos, por eso la resurrección del fin de la tribulación es llamada "la primera resurrección", no tomando en cuenta la resurrección de Jesús, ni tomando en cuenta la resurrección y transformación de quienes hemos creído en Jesús como Señor en esta era.
El arrebato es parte del misterio
El apóstol Pablo dice aquí que Dios le dio a conocer un "misterio" que en otras generaciones no había sido revelado. La palabra "misterio" se refiere a un secreto espiritual, son cosas ocultas que sólo Dios sabe y puede dar a conocer.
Aquí nuevamente Pablo dice que a él se le dio a conocer este "misterio" oculto desde eras anteriores.
Este "misterio" abarca varias cosas que no son objeto de este estudio en particular, pero entre las cosas que estaban escondidas y que Dios reveló a los apóstoles, está el arrebato mismo:
Estos versículos hablan de lo mismo que 1 Tesalonicenses 4:14-18, nos dice que no todos vamos a "dormir" (o sea, a morir), pero todos (todos los creyentes) seremos transformados, los muertos van a resucitar y los creyentes aún vivos van a ser transformados. Esto era un "misterio", o sea, era un secreto guardado por Dios ¡no había sido antes revelado! ¡Por eso no está revelado en el Antiguo Testamento! ¡Por eso Jesús no habló de esto!
El hecho de que todos los que creemos en Jesús íbamos a formar parte de un Cuerpo de Cristo, unidos espiritualmente a Él era parte de este secreto guardado por Dios. Y junto con esto, también era un secreto el arrebato de la Iglesia previo a la tribulación. Puesto que todo esto era un secreto, no vamos a encontrar ni una sola palabra sobre estas cosas ni en el Antiguo Testamento, ni entre las prédicas de Jesús.
Jesús habló de las "dos resurrecciones" prometidas a Israel y no reveló nada sobre el arrebato, porque era un secreto guardado por Dios, que reveló luego de su resurrección. Cuando Juan escribe el Apocalipsis, él ya sabía del arrebato, pero él igualmente habla de la primera y segunda resurrección para dar correspondencia con lo enseñado a Israel, tanto en el Antiguo Testamento como por Jesús. Pensemos que si Juan hubiese dicho "esta es la segunda resurrección" y luego "esta es la tercera resurrección", habría causado más confusión, porque ya todos entendían que él estaba hablando de las dos resurrecciones mencionadas por Jesús y los profetas y que el arrebato era un "extra" que no había sido revelado.
La venida en el cielo y en la tierra
Otra pieza de evidencia de que el arrebato mencionado en 1 Tesalonicenses difiere de las promesas dadas a Israel y de lo hablado por Jesús es que en Mateo 24, cuando Jesús habla de su venida, se dice que él va a venir a la Tierra y que los ángeles se encargarán de separar a los creyentes de los incrédulos:
Esto que relata Jesús es "inmediatamente después de la tribulación...", lo cual lo sitúa en el mismo tiempo relatado en Apocalipsis:
Después de los días de tribulación, Jesús vendrá a la Tierra, va a congregar a los santos en el lugar llamado "Armagedón" (que es el monte Meggido) y va a haber una gran batalla, muy sangrienta, por eso se dice que Jesús "pisa el lagar del vino del furor y de la ira de Dios". El lagar es donde se pisa la uva para sacarle el jugo y hacer vino, aquí ese vino representa la sangre de la gente que va a batallar contra el Señor y va a morir.
Así que esta reunión que se hace luego de la tribulación es sobre un lugar en la Tierra con el objetivo de librar una batalla muy sangrienta después de la cual viene la resurrección de los justos y comienza el reino de 1000 años del Señor.
Por otro lado 1 Tesalonicenses 4:17 dice que seremos arrebatados "en las nubes" para encontrarnos con el Señor "en el aire" y luego de eso estaremos siempre con el Señor. Esto difiere por completo a lo dicho por Jesús y lo dicho en Apocalipsis, ya que 1 Tesalonicenses no habla de una reunión sobre la Tierra, sino en el cielo mismo.
La trompeta final
También hay confusión con respecto a la mención de la "trompeta" en 1 Tesalonicenses:
La palabra traducida "trompeta" en griego es salpigx, este era un instrumento de viento, espiralado, que tenía un sonido muy fuerte y en el primer siglo era usado principalmente para dar señales entre los militares (1 Co. 14:8), pero también en el inicio de ciertos eventos, como las luchas de gladiadores o las competencias atléticas. En la Biblia se usa la "trompeta" como figura de un anuncio importante, el comienzo de algo, o también, para denotar una voz o sonido que puede ser escuchado a gran distancia, que no pasa desapercibido (Ap. 1:10). El contexto determinará cuál es el sentido.
Mateo 24:31 nos dice que cuando Jesús se manifieste en la Tierra (cuando venga a batallar y ejercer su reinado), "enviará a sus ángeles con un gran sonar de trompeta". Claramente esto indica el anuncio de un evento importante, va a ser algo que no va a pasar desapercibido. Apocalipsis 8:2 nos habla de siete ángeles con siete trompetas, estos ángeles van tocando cada uno su trompeta y van iniciando diferentes eventos en la Tierra. Es evidente que cada trompeta simboliza el inicio de un evento.
Puesto que Mateo 24 tiene relación con los eventos mencionados en Apocalipsis, bien podríamos pensar que la "trompeta" mencionada por Jesús se corresponde con la trompeta final, tocada por el séptimo ángel:
Apocalipsis 11:15 (RVA)
El séptimo ángel tocó la trompeta. Y en el cielo se oyeron grandes voces que decían: "El reino del mundo ha venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo. El reinará por los siglos de los siglos."
Notemos que aquí Pablo no dice que habrá un ángel tocando la trompeta, sino que dice que en el arrebato el Señor mismo vendrá con "voz de arcángel y con trompeta de Dios". Claramente nos habla de un evento distinto, porque aquí la trompeta la tiene Jesús mismo y no un ángel. Por supuesto, la trompeta es un simbolismo, simboliza el comienzo de un gran evento que no va a pasar desapercibido para la humanidad.
También 1 Corintios 15 nos habla de una "trompeta final".
Al decir "trompeta final" muchos piensan que está hablando de aquella trompeta final tocada por el séptimo ángel. En realidad, aquí no se dice quién toca esa trompeta, sólo dice que sonará. No obstante, vemos que Pablo está hablando de un "misterio", así que no puede estar hablando de la primera resurrección, porque esta no era un misterio. Por otro lado, está diciendo que no todos "dormiremos", o sea, no todos vamos a morir, sino que, cuando venga Jesús los que estemos aún vivos seremos transformados (en inmortales). Parece bastante claro que está hablando de lo mismo que 1 Tesalonicenses.
Pero ¿por qué nos habla de la "trompeta final"? Si bien no lo dice explícitamente, sabemos que el arrebato va a marcar el final de la era presente del "Cuerpo de Cristo" para dar comienza a la era de la tribulación, así que tiene mucho sentido hablar de una "trompeta final", es un gran evento que marcará el final de una era y comienzo de la tribulación. Del mismo modo, la trompeta del séptimo ángel va a marcar el final de la tribulación y el comienzo del reino milenario.
De este modo, podemos ver que no hay contradicciones en las Escrituras, el problema surge cuando queremos "igualar" pasajes de la Biblia que hablan de temas distintos. Que haya palabras en común no significa que hablen de lo mismo.
Por ejemplo, si yo un día digo: "a mi hijo le gusta la programación" y otro día digo: "a mi hijo le gusta aprender sobre nutrición", alguien podría pensar que tengo un solo hijo al que le gusta hacer estas cosas, pero quien me conoce un poco más, sabe que tengo dos hijos y que a uno le gusta la programación y al otro la nutrición. El que yo haya usado las palabras "a mi hijo" en ambas oraciones no significa que estoy hablando del mismo hijo. Si en otra parte yo escribiera: "mi hijo no tiene idea de cómo escribir una línea de código", quien me lee podría suponer que me contradije al decir que a mi hijo le gusta la programación, o podría pensar que es probable que tenga más de un hijo y que a uno le gusta la programación y a otro no.
Este ejemplo que doy es muy simple, pero es importante que al estudiar la Biblia no saquemos conclusiones apresuradas, si dos pasajes parecen hablar de lo mismo, pero tienen diferencias notables, debemos sospechar que quizá no estén hablando de lo mismo y estudiar en profundidad para corroborar si realmente están diciendo lo mismo con distintas palabras o están hablando de dos eventos diferentes. También, si dos pasajes parecen contradecirse, debemos tratar de analizarlos para entender por qué se produce esa aparente contradicción.
Si creemos que Dios es el Autor de la Escritura, entonces tenemos que creer que no hay contradicciones, esas contradicciones pueden estar en alguna copia del texto, en la traducción o en nuestro entendimiento. Mayormente está en nuestro entendimiento y se resuelven leyendo, analizando, pensando y razonando con oración a Dios para que nos dé la guía y el entendimiento necesario.
El orden de los eventos futuros
En conclusión, el orden de los eventos finales de juicio y resurrección es así:
1 - El arrebato: La Iglesia de Dios (el Cuerpo de Cristo formado por quienes han creído en Jesús como Señor) será arrebatada (llevada súbitamente) y nos reuniremos con Jesús en el cielo. Este arrebato consta de dos partes, primero los creyentes que han muerto serán resucitados y luego los que aún estén vivos serán transformados en inmortales.
2 - La tribulación: Luego del arrebato llega el tiempo de tribulación en la Tierra, donde Dios derramará Su ira y castigo sobre la maldad del ser humano. Aquí se romperá la dureza de corazón de Israel como pueblo y muchos van a creer y recibir salvación.
3 - La primera resurrección: Al final de la tribulación Jesús viene con nosotros (su Iglesia) y con sus ángeles a pelear y ganar la Tierra para reinarla. Después de la batalla se produce la primera resurrección, también llamada "resurrección de los justos" y "resurrección de vida". Aquí resucitarán todos los creyentes previos a Jesús y los de la tribulación, ninguno de los que reciban la resurrección aquí pasará por la segunda muerte. Aquí se van a repartir también las recompensas para el reino milenario.
4 - Gobierno de 1000 años: El Diablo va a ser "atado" y Jesús va a reinar por 1000 años sobre la Tierra en un reino de paz y prosperidad. Habrá gente hecha inmortal en el arrebato, gente resucitada en la primera resurrección y gente mortal que habrá sobrevivido al tiempo de tribulación. Luego el Diablo es soltado, va a engañar a las naciones para hacer guerra contra el Señor y es completamente derrotado y lanzado al lago de fuego.
5 - Segunda resurrección: Luego de la derrota del Diablo, todos los que aún estén muertos serán resucitados y juzgados. Debido a que la mayoría aquí no van a recibir la vida en el reino venidero, esta resurrección es llamada "resurrección de injustos", "de condenación", "de pecadores", "de impíos". Todos aquí serán juzgados por sus obras, los pecadores recibirán su justo castigo y luego comenzará el reino final y perpetuo con Dios y Cristo gobernando sobre la Tierra (Ap. capítulos 21 y 22).
Notas finales
La información sobre las versiones de la Biblia citadas en este estudio y otros puede verla en la siguiente página: Referencias de versiones de la Biblia.
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